Una sesión individual es, sobretodo, un espacio personal de seguridad donde puedes mostrarte confiando en que se te va a aceptar tal y como eres, de tal forma que puedas trabajar con las herramientas del Rebirthing, y bajo el asesoramiento de un Renacedor, aquellos temas que estén inhibiendo tu capacidad de disfrute de la vida.


El Renacedor es un facilitador entrenado en el uso de las herramientas del Rebirthing; por haberse formado en ello y por haber trabajado él mismo su persona y su proceso personal mediante sesiones individuales, seminarios y talleres con otros profesionales cualificados. El Renacedor ha ido suficientemente lejos en su proceso como para sentirse cómodo con las energías que se dan en los trabajos de Rebirthing.


 





En la primera parte de la sesión, se revisa conjuntamente con la persona su historia personal y su momento actual. Examinar lo que ocurre día a día, profundizar en las raíces de su malestar para poder resolverlo en su origen, dar nombre a lo que no funciona, todo ello forma parte de esta primera parte de la sesión.
El Renacedor o Renacedora es un facilitador que orienta, ofrece recursos prácticos y útiles para que la persona protagonista de la sesión pueda descubrir sus patrones de comportamiento y hábitos de conducta negativos que influencian su vida, le ayuda a situarse en el “aquí y ahora” iniciando así un proceso de cambio y transformación personal. 



   

En
la segunda parte de la sesión se practica la Respiración Consciente Conectada. Esta parte es muy poderosa pues la respiración “barre” cualquier toxina física y emocional, logrando una gran lucidez mental.
Esta segunda parte  de la sesión es la que define al Rebirthing como instrumento de Crecimiento Personal. Sin sesión de Respiración Consciente no sería Rebirthing. Es el elemento que lo diferencia y que lo hace tan efectivo y poderoso. Por ello el Renacedor o Renacedora apoyará a que la persona se abra a la respiración, yendo más allá de cualquier bloqueo o resistencia para llenarse de aire y de la energía vital.
La sesión de Respiración dura aproximadamente una hora, y a su finalización la persona siente integrado su ser, con nueva energía, más consciencia y una gran paz interior.
Se recomienda un ciclo de quince sesiones individuales.



Las sesiones individuales nos dan una atención personalizada, mientras que en grupo nos enriquecemos con los procesos de los demás y nos vivimos como los seres sociales que somos.